Resultados del Censo 2012

Detalles

censo 2012El pueblo boliviano demostró nuevamente su alto compromiso ciudadano durante el Censo 2012. No puedo decir lo mismo de la organización del Censo. El Ministerio de Planificación y Desarrollo a cargo de Viviana Caro y el Instituto Nacional de Estadística fueron los encargados de cuidar todos los detalles para que el censo fuera exitoso, y lo fue, pero no por la organización sino por la participación del pueblo.

La organización contaba con un financiamiento de 55 millones de dólares del Banco Interamericano de Desarrollo, BID. Tuvieron dos años de tiempo para organizarlo, pues estaba previsto para 2010, diez años después del Censo de 2001. Hubo problemas con la cartografía. Algunos municipios, comunidades y barrios del territorio entraron en dsiputas por límites. Se usó al Censo para chantajear a los indígenas del TIPNIS si rechazaban la consulta para la construcción de la carretera Villa Tunari – San Ignacio de Moxos. En ese marco, más o menos, se llegó al día del censo.

censoLas preguntas habían sido puestas en conocimiento de la gente. Los medios de comunicación y las redes sociales se encargaron de difundir ampliamente qué nos sería preguntado. Se absolvieron muchas dudas y desconfianza que, con o sin razón, se había difundido en contra del Censo.

Cuando llegó el censador, le abrí la puerta y lo recibí en la sala de mi casa junto con toda mi familia. No nos tomó más de diez minutos completar las cartillas y todo terminó. Obedientemente nos quedamos en casa viendo televisión, jugando en familia y esperando el final de una jornada en la que desaparecieron los ruidos del tráfico y los olores de los gases tóxicos de los vehículos que circulan por la ciudad.

Al final de la tarde y por la noche llegaron las noticias de todo Bolivia. Lamentablemente no todos los bolivianos habían sido censados como yo y mi familia. A algunas comunidades no llegó el censo, o se acabaron las cartillas, o no se sabe bien qué sucedió. Se difundieron por televisión  las típicas imágenes que crean susceptibilidd, de censadores borrando papeles, probablemente cartillas,  en las calles, no se sabe por qué.

Para colmo, como si se tratara de un fenómeno paranormal el Presidente en un discurso decía que iban a haber sorpresas con los resultados del Censo. Nadie supo entender a qué se refirió específicamente. Probablemente fue otra de las tantas declaraciones demagógicas que a menudo escuchamos de él.

A la mañana siguiente, cuando salía de mi casa, observé la roseta que se había colado en mi puerta de: “Censado”. Lo primero que me vino a la mente fue que se deben haber impreso unos dos millones de estas rosetas. Entonces recordando justamente el Censo de 2001 pensé: “La roseta del 2001 era más ancha, casi el doble y tenía por lo menos cuatro o cinco colores; mientras esta roseta tiene sólo color rojo en fondo blanco.” Para colmo en menos de una semana la roseta empezó a descolarse de mi puerta; mientras que la roseta de 2001 recuerdo que duró años y era difícil sacarla. ¿Será que les ha faltado presupuesto? Con 55 millones de dólares a disposición me resultaba difícil de creer.

censY me resultó aún más difícil de creer que los más de 100 mil voluntarios movilizados no gozaran de un haber por su trabajo. Escuché algo como veinte bolivanos de estipendio (no quiero creerlo). ¿Con el presupuesto que se tenía no podíamos pagarles unos doscientos bolivianos a cada pesona para que desempeñe su trabajo responsablemente? No digo que no lo hayan hecho responsablemente quienes lo hiceron de forma voluntaria o semiobligada. Pero, si se les pagaba, sin duda que había todos los extremos como para exigir la mayor seriedad y responsabilidad.

Al final de cuentas, creo que muchos bolivianos terminamos pensando que se podría haber hecho algo mejor. Si algo salió mal, no nos quedará más que resignarnos. Por lo menos sabremos por aproximación cuantos bolivianos tienen acceso a Internet con banda ancha, a agua por tubería, a electricidad por tendido eléctrico o a gas domiciliario. Sabremos también por aproximación la cifra de la población total de bolivianos, o de cruceños o de paceños. ¿Acaso no teníamos que obtener la cifra exacta? Ese es el problema de hacer las cosas a último momento. Siempre se nos escapa algún detalle. ¿Y al final? A llorar al río…

Alfredo López

Director Boliviaenlared

 

   
   
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